miércoles, 8 de agosto de 2007

II

Mi vida es algo monótona. Cuando a los 18 años te enfrentas a la cruda realidad de las obligaciones, deseas que todo pinte para bien. Soy de una familia con valores algo flexibles, que gracias a ello me han dado una perspectiva algo incrédula de la vida. La suerte no existe, son solo casualidades del destino. Causa y efecto. Nada proviene tan solo por desearlo. Y así lo aprendí. Después de pasar años tratando de llegar a la cima del esfuerzo, por fin me hallaba en el rumbo correcto, aunque después de lograr la estabilidad tan deseada en tiempos anteriores, ahora estaba en un completo lapso de coma...

Realmente mi vida se hallaba en un estado vegetativo. Había conseguido demasiadas cosas por las que había luchado, y ahora, siendo tan joven, parecía que entraba en una etapa de conformismo. Mi trabajo me llenaba, pero no me daba más expectativas. Mi vida sentimental siempre había estado por los suelos, y este año no había sido la excepción. Y mi vida familiar transcurría con las dificultades normales de una familia con adolescentes.

Y en uno de esos momentos en los que parecía que nada me sorprendería, sucedió aquella extraña aparición. Y ahora estaba ahí, observándola como parecía dormir placidamente. Aunque lo que mas me intrigaba era lo que había estado detrás de mi puerta. Esos extraños sucesos que hicieron sentir un caudal de adrenalina, nunca antes presenciados en mí ser. El miedo, la emoción, el terror, la curiosidad, la sorpresa y la duda se mezclaban y agolpaban sobre mi mente. No sabia que hacer, solo pensaba y buscaba respuestas a lo que había sucedido, sin antes haberme percatado de un detalle.

Mirándola descansar, sobre mi cama, me di cuenta de que había algo que me llamaba mucho la atención de aquella extraña. Desde aquella mirada lo note. Y ahora no dejaba de observarla, detenidamente. Una y otra vez recorría su rostro intentando descifrar el enigma de aquella chica.

De pronto abrió sus ojos, y su mirada se instalo en mí. Esos ojos, azules, no dejaban de mirarme, su rostro no se inmutaba, solo sus ojos expresaban algo que no podía entender. De pronto se comenzó a levantar lentamente, y en un latido estaba frente a mí, con sus manos sobre mi cuello y su mirada inquietante. Y repitió de nuevo aquellas palabras:
- Quiero algo helado…. – Dijo con cierto dejo de ternura.

- Solo tengo nieve - alcance a responder. Y ella asintió con una sonrisa.

- Espera un momento, vuelvo en seguida – baje rápidamente y tome aquel envase lleno de helado que un día atrás había comprado, y siendo egoístas, no pensaba compartirlo con nadie, pero dadas las circunstancias, debía hacerlo. No sabría como reaccionaria, tal vez era una desequilibrada y podría hacerme daño, o estaba confundida, que se yo. Mi única preocupación en ese momento era que el helado fuera de su agrado, y no podía explicarme porque algo tan intrascendente me podría importar tanto en ese momento.

Subí rápidamente y ella estaba sentada frente a mi laptop. Observe que escribía rápidamente, y pensé que tal vez enviaría un e-mail. Cuando mire la pantalla, solo escribía unos y ceros, el lenguaje maquina, pero no era al azar. Parecía que sabia lo que hacia, como hace unos momentos lo había hecho con el teléfono y el televisor.

De pronto se giro y alzo la mano pidiendo el helado. Empezó a comerlo lentamente, lo saboreaba a cada cucharada y por unos momentos dejo su tensa actividad y se deleitó como una niña. Me senté a su lado, intentando poder iniciar la conversación con aquella extraña, pero no me atrevía a arruinar su ritual.

Se volvió hacia mí, y con un gesto de amabilidad dijo – gracias -.
-De nada – respondí. Repentinamente, mi laptop empezó a emitir intensas luces que jamás había visto en una maquina normal. Eran de color azul, un azul muy metálico y los destellos tenían cierto patrón. Y así como aparecieron, se esfumaron. Y volvió a su estado normal, solo que ahora donde estaba esas combinaciones de unos y ceros estaba ahora extraños signos, de un tipo cuneiforme, muy extraños. Y las luces comenzaron de nuevo, aunque ahora con más rapidez. Estaba hipnotizado observándolas cuando volvieron a desvanecerse. Y ahora estaba un escrito en español. Y quise comenzar a leerlo, pero antes me volví hacia ella, pensado que le molestaría, pero no me prestaba atención, pues seguía absorta en su labor.
Volví la mirada, y la máquina se había apagado, solo alcancé a mirar de reojo las primeras palabras, que decían: “La Esperanza ha muerto.”.

martes, 7 de agosto de 2007

I

Sábado por la tarde. Sin ni obligaciones particulares. El televisor y yo. La peor o la mejor de las compañías, según sea el caso. Más que observar, me limitaba a ver lo que ocurría sin prestar la menor atención. Esperaba encontrar algo que me sacara del aburrimiento en el que estaba sumido, aunque mi cuerpo parecía no quererlo así.

Una pequeña habitación, con un tenue color amarillo que la hacia muy luminosa, un viejo retrato que me hacía pensar que la ignorancia es sinónimo de felicidad, el implacable ruido del ventilador, el televisor frente a mi y el control sobre mi mano. Vestía algo cómodo, de acuerdo a la ocasión, pues no tenía planes para este día.

Esperaba que sonara el celular. Pero no sucedía así. El sueño empezaba a entremezclarse con el aburrimiento y hacia presa de mis sentidos. Entre largos y pequeños bostezos me balanceaba, dejándomer llevar por las circunstancias.

De pronto, el ansiado timbre hizo acto de presencia. Salgo de mi letargo y miro fijamente el celular. Numero desconocido, adiós a la emoción. Pensé en no contestar, creyendo que tal vez sería algo sin importancia, pero ya que estaba de nuevo en mis sentidos, contesté con desgano.

- ¿Bueno, quien habla? - y nadie respondió,
Lo hice por segunda vez, y las cosas no cambiaron. - Gente sin que hacer, que forma tan estúpida de desperdiciar tiempo y dinero- pensé.

Cuando estaba a punto de colgar, aquel dejo el anonimato.
- No es bueno estar cambiando de canal-, respondió con voz pausada.
- Mire amigo, no estoy para bromas, así que váyase al carajo.-

Termine la llamada, y miré por la ventana. Había permanecido todo el tiempo cerrada, y ni siquiera estaba el volumen suficientemente alto para que algún vecino escuchara. Estaba sólo en casa, pero no había razón para temer, pues el día estaba en plenitud y pensé que podía haber sido algún bromista mezlado con la casualidad.
De pronto, alguien toca a la puerta. Miré por la ventana, pero no distinguí a nadie. La calle estaba extrañanemte sola, como si fuera un barrio abandonado. Bajé lentamente las escaleras y pregunté quien llama, pero nadie respondió.

Estaba frente a mi puerta, cuando escuché de nuevo los golpes sobre ella. Le advertí a quien estaba afuera que se identificara, y al no ver respuesta, decidí observar por mi ventana, pero nadie apareció.

- Tal vez sea el mismo bromista del teléfono - y entonces, con mucho enojo abrí decididamente la puerta, y con asombro, no hay nadie.

Cierro la puerta y escucho que golpean la puerta del patio. Avanzo unos pasos mientras pienso quien puede estar ahí. Es un patio, pero no da hacia ninguna calle, solo a la casa del vecino. Tal vez algo cayó por accidente y se brinco la barda, aunque eso no es muy bueno que digamos. Y ahora quiere pedir disculpas por ello. O pueden ser unos ladrones, y estoy solo.

Abro la puerta, no sin antes tomar mis debidas precauciones y no hay nada. Miro hacia la casa del perro, y este solo gruñía a la nada. Doy unos cuantos pasos y de pronto algo esta detrás de mi, respirándome en mi nuca. Con voz firme, sus palabras me quiebran la voluntad:
- Si respiras, te corto la garganta -

Miles de cosas surcan mi mente, mi vida entera se refleja hacia mi mismo. No podía gritar, no podía correr, no podía sentir. Estaba a la voluntad de aquel personaje, que sin duda seria el mismo que llamo hace unos momentos, aunque su voz no era del todo similar. No sentía, algún objeto sobre mi cuello, solo su respiración sobre mi nuca, podía moverme y asestarle un golpe que me permitiría correr o hacer algo para salir de la situación. Pero el pánico se apoderaba a cada instante de mí.

De pronto, sentí que me tomaba por el cuello, iba a morir, pensé. Espere lo peor, pero sus brazos se hicieron cada vez mas débiles. No quería voltear, me quede helado. Aspire valor, y gire esperando asestarle un golpe, sea donde fuere, iba a pelear, no me rendiría.

Observe, ahí estaba. Una joven de aproximadamente 20 años, largos cabellos rubios, bestia harapos muy extraños, un pantalón muy sucio y desgastado, sandalias de color negro y un saco con muchas hendiduras. Estaba boca abajo, la levante y observé detenidamente. Su rostro, su piel muy blanca, con facciones muy delicadas, no daba la impresión que aquel ser pudiera lanzar semejantes frases amenazadoras.

De pronto abrió los ojos, me miro fijamente. Nunca antes nadie lo había echo así, recorría cada parte de mi retina, me perdí en su miraba, no se porque. Notaba algo muy familiar en aquellos ojos, algo, que a pesar de la situación, me hacia sentir muy tranquilo.

Sorpresivamente, dobló mi brazo por la espalda y me obligó a entrar. Cerró la puerta y se dirigió hacia el teléfono, corto la línea y los contactos de los aparatos. Sabia lo que hacia. – Arriba - exclamo, no le reprochaba nada, estaba bajo su mando, que podía hacer. Además, algo me hacia confiar en ella. Subimos a mi recamara, cerro la puerta, y de pronto, algo hacia temblar las escaleras. No podía ser nadie, todo estaba cerrado. Las cortinas se habían tornado en un color negro muy intenso, y estaban selladas a las ventanas. No había forma de salir de allí. Y los pasos cada vez más cerca. La escalera retumbaba, y ella, solo cerró sus ojos y empezó a orar.

- ¿Que diablos estaba pasando?- dije en tono muy nervioso.
- ¡Cállate!, respondió amenazadoramente y prosiguió con sus rezos.

De pronto, algo estaba frente a mi puerta, parecía estar observando el ambiente, hasta que repentinamente la golpeó, una y otra vez, quería romperla, y solo escuchaba en breves momentos en que cesaban sus intentos, un terrible susurro, no sabia que hacer, y ella estaba muy tranquila.

Yo la observaba, solo oraba y yo sin poder hacer nada, todo parecía terminarse, estaba acabado, no sabia que sucedería, hasta que de pronto, el ruido se detuvo, y esa persona o cosa, bajo corriendo las escaleras y no se escucho mas.

Asome por las escaleras, mi puerta estaba rasgada como si algo con navajas lo hubiera hecho. Había rastros de algún líquido negro similar a la sangre alrededor de la puerta y por las escaleras.

Abrió los ojos y pregunto con voz muy suave: - ¿Estas bien?
Solo asentí con la cabeza, después dijo - Quiero algo helado –
- ¿Quien diablos es? - Me pregunte, pero no tuve mucho tiempo de meditarlo, ella perdió el conocimiento y quedo ahí, inerte, fatigada, y yo con mil dudas acerca de lo que sucedía.


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Un pequeño escrito originiado en mis tiempos de soledad. Ahi le continuaremos, hasta donde se pueda, saludos.

lunes, 6 de agosto de 2007

A G O S T O


"Agosto es el octavo mes del año en el calendario gregoriano y tiene 31 días. Se le puso este nombre en honor del emperador romano Augusto Octavio (Augustus Octavius). En el antiguo calendario romano, el año comenzaba en marzo y el sexto mes se llamaba Sextilis pero, en el año 24 antes de nuestra era, Octavio Augusto decidió darle su nombre y desde entonces Sextilis se llamó Augustus. Octavio imitaba así al ya fallecido Julio César quien, veintiún años antes, había hecho lo mismo con el quinto mes, hasta entonces llamado Quinctilis y que con él pasó a llamarse Iulius en homenaje a la familia Iulia, a la que pertenecía.Pero dar su nombre a Sextilis le pareció poco a Octavio, quien consideraba que aún no había alcanzado la misma gloria que Julio César, ya que Iulius tenía 31 días y Augustus, sólo 29. Por esa razón, el emperador alteró la duración de varios meses, quitando y poniendo días, hasta lograr que ‘su’ mes tuviera 31 días. Es por eso que aún hoy, dos mil años después, julio y agosto tienen 31 días cada uno."


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Una pequeña introducción para el 8vo mes del año. Queda muy poco, asi que aprovechen para hacer las cosas que han venido dejando pendientes. Saludos desde Mty City

miércoles, 25 de julio de 2007

Otra vez los penales

Foto: AP
La selección mexicana que compite en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro quedó fuera de la lucha por la medalla de oro al caer 5-4 con Jamaica, en penales; ahora irá por la de bronce.


Vite Comenta
No seria bueno que mejor se anularan esos desgraciados penales. Como puede ser posible que no podamos meter un gol tan facil , digo, ellos en eso son expertos, pero pos si los grandes los fallan , cuanto menos ellos, jejeje.

jueves, 19 de julio de 2007

El Árbol de los Problemas


El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar una vieja granja, acababa de finalizar un duro primer día de trabajo. Las cosas no le salieron muy bien, su cortadora eléctrica se dañó y lo hizo perder una hora de trabajo y su antiguo camión se negaba a arrancar.


Ofrecí llevarlo a su casa y mientras íbamos en camino permaneció en silencio. Una vez que llegamos me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.

Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación: su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa. Posteriormente, me acompañó hasta el auto. Cuando pasamos cerca del árbol sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo que le había visto hacer un rato antes. Él me contesto: ese es mi Árbol de problemas. Sé que no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa. Luego en la mañana los recojo otra vez.

-Lo divertido es-, dijo sonriendo,...
que cuando salgo en la mañana a recogerlos, ni remotamente hay tantos como recuerdo haber dejado la noche anterior.


Vite comenta:
Cuantas veces nos hemos visto en la necesidad de sacar todo es estres generado por diversas causas, y afectando a personas que ni la deben ni la temen. Seria bueno pensar en hacernos de esa buena costumbre de dejar los problemas donde surgieron y mostrar nuestro mejor lado, solo asi las soluciones se presentan más claras. Es solo cuestión de pensarlo un poco.

miércoles, 18 de julio de 2007

Roban cárteles de 'Transformers' de las paradas de autobús de México

MÉXICO (AFP) - Los carteles publicitarios de la película 'Transformers' están siendo robados de las paradas de autobuses de la capital de México, aseguró el sábado la distribuidora de la cinta estadounidense, Paramount Pictures.




"En las calles de la Ciudad de México la gente está rompiendo los parabuses para quedarse con la publicidad de 'Transformers' (...). Solamente esta semana ha habido 60 robos de parabuses con el arte de los robots", informó la empresa en un comunicado.


La película 'Transformers', dirigida por Michael Bay, retoma la famosa serie de televisión de los años ochenta que narra una guerra entre dos razas de robots que pueden transformarse en animales mecánicos, vehículos y otras figuras.


En México tiene previsto su estreno el próximo viernes, mientras que en Estados Unidos está en las carteleras desde el 3 de julio y en su segundo fin de semana se ha situado a la cabeza de la recaudación en taquilla


Vite comenta:
Como México no hay dos (gracias a Dios)

martes, 17 de julio de 2007

Bienvenida

Pues ya andando en el internet, sin quehacer y sin vida social, pues le entramos a esto.
<---Segunda parte del texto ---> Aqui habra de todo un poco (lo que se me ocurra o lo que me den ganas de poner jeje) como en los demas blogs, y uno q otro tema especializado. Dudas, sugerencias, reclamos, regaños, criticas, halagos, se acepta de todo. Saludos a la banda de facpya que nos graduamos el Viernes 20 (eaaaaaaaaaaa). Puro LIA ajaja-

Y muchassssss felicidades a mi camarada Mayra Salinas Oviedo, muchos dias de estos, de rato va a ver pastel jajajaa.

Ahora si es la primera entradaaaaaaa.